DECLARACION DE FE
CREEMOS: En un Dios, eternamente existente en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo (Deut. 6:4 – S. Juan 15:26 y 17:3 – S. Mateo 28:19 – Hebreos 9:14 – 2º Cor. 13:14)
CREEMOS: Que el Señor Jesucristo es plena y eternamente Dios. Nació de la virgen María, siendo perfecto y sin pecado. Su sacrificio es substitutivo y representativo. El resucitó corporalmente de entre los muertos y ascendió a la diestra de su Padre.
CREEMOS: Como nuestro único mediador y sumo sacerdote. El vendrá a arrebatar a su Iglesia y luego retornará para reinar sobre la tierra. ( 1° Cor .2:9 – S. Lucas l:26 -35 – 1° Cor.15: 3-4 – Hech. 1:6 -11 – Heb.4.4-16 – 2° Cor. 5:21 – 1° Tes. 4:13-18 – 1° Pedro 2:22 – Heb. l: 8 – Tim 2:5 – Hech.7:55. Cada miembro de la raza humana es un pecador caído, perdido y la regeneración por el Espíritu Santo es absolutamente esencial para la salvación del hombre. La redención es enteramente por la sangre de Cristo y la salvación es por gracia mediante la fe en nuestro Señor Jesucristo. (Rom. 3:23 – Ef. 2:8-10 – Hech.4:12 – Tito 3:4-7)
CREEMOS: Que el Espíritu Santo mora en el creyente, quien está sellado hasta el día de la redención y le brinda el poder para vivir una vida piadosa. (1° Cor. 3:16 – Ef 1:13-14 – Rom. 8:5-9)
CREEMOS: Que la Biblia es inspirada por Dios, inerrante e infalible en los documentos originales, y constituye la autoridad final en todo asunto de fe y práctica. ( 2º Tim. 3:117 – 2° Pedro 19-21 – Hech. 17:11)
CREEMOS: Que la Iglesia comenzó con el descenso del Espíritu Santo en Pentecostés y está compuesta de todos los verdaderos creyentes en el Señor Jesucristo. Estos creyentes están unidos a Él y los unos y los otros, por el Espíritu Santo que mora en ellos. Esto significa que la Iglesia no es una organización sino un organismo viviente, conocido como el cuerpo de Cristo. La vocación, esperanza y destino de la Iglesia son celestiales y sus funciones principales son glorificar a Dios y testificar de Cristo hasta el El venga. La Iglesia local está compuesta de creyentes en un barrio o localidad que se reúnen en el nombre del Señor Jesucristo para la adoración, oración, edificación y testimonio. El gobierno y la disciplina, según las epístolas, son la responsabilidad de cada iglesia local. (Ef. 4:3 -6 – Fil. l: 22-23 etc.)
CREEMOS: Que Dios da dones espirituales como y cuando quiere a todos los creyentes para la edificación del cuerpo de Cristo que es la Iglesia. ( 1° Cor. 12:4-11 – Rom. 12:5-8 – Ef. 4:11-16)
La Biblia enseña además que cada creyente es un sacerdote que tiene libertad, bajo la guía del Espíritu Santo, para ocuparse en la adoración al Padre. (1° Ped. 2:5.-9 – Heb. 10:19-22)
CREEMOS: Que hay dos ordenanzas cristianas, el bautismo & la Cena del Señor. El bautismo por inmersión significa que el creyente, habiendo muerto con Cristo, es sepultado con El en el bautismo, y también resucitado con Cristo para andar en nueva vida. La cena del Señor es una reunión conmemorativa, instituida por el mismo Señor exclusivamente para los suyos. En la observación de la misma, los creyentes lo recuerdan a El, y anuncian su muerte hasta que El venga. (S. Mateo 28:19 – Rom. 6:3-4 – 1° Cor. 11:23-26 etc.)
CREEMOS: Que cada verdadero hijo de Dios posee la vida eterna y siendo justificado, santificado y sellado con el Espíritu Santo, está SEGURO para la eternidad de su Salvación del alma. Sin embargo, un creyente puede, por el pecado, perder su comunión, gozo, poder, testimonio y recompensa e incurrir en el castigo del Padre. La relación es eterna, siendo establecida por el nuevo nacimiento: La comunión, sin embargo, depende de la obediencia. (S. Juan 10:27-28 – 1° Juan l: 6-10 – Col.2.18 – Apoc.3.11). Todos los creyentes están llamados a una vida de santidad y separación de toda práctica y alianza mundanal y pecaminosa. ( 1° Test. 4.3 – l ° Pedro 1: 13-19 – 1° Pedro 2:11 -16 – 2°Cor 6: 14-17. y 1° Cor. 6:11- 20)
CREEMOS: Que los salvos y los perdidos resucitarán, los salvos para la vida eterna, y los perdidos para condenación eterna y consciente. ( l° Cor. 15.52 – Hel.:h.24.15 – 2° Tes. 1:7-9 – Apoc. 20:11-15)
CREEMOS: Que el regreso personal de JESUCRISTO para ARREBATAR a su Iglesia es INMINENTE y dará fin a esta edad actual de su gracia de salvación. Esto será seguido por la manifestación de la ira de Dios sobre la tierra, conocido como la Gran Tribulación, después de esto el Reino Milenial de Cristo será establecido y «LA tierra SERA LLENA DELCONOCIMIENTO DE LA GLORIA DE DIOS COMO LAS AGUAS CUBREN AL MAR». Luego de la conclusión de su reinado Milenial, Cristo entregará el reino a Dios el Padre, para que el trino Dios sea todo en todos. ( 1 Juan 14:2-3 – Santiago 5:7-8 – 1° Cor.15.23 – Apoc. 22:12-20)
